jueves, 20 de noviembre de 2008

BAHIAS ESTRATEGICAS

EL ARCO DEL PACIFICO
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Jesus Jimenez Laban
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Aunque millones de peruanos sigan pensando en sus necesidades y dificultades, debe también haber tiempo para las esperanzas. Después de lo que he visto en APEC, me reafirmo en que el país, repleto de pequeñas y medianas empresas (PYMEs), tiene un enorme potencial que empieza a ser considerado en serio por la banca, la gran empresa y los operadores de comercio exterior.
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Después de Octubre del 2008, el mundo ya no es el mismo. Asistimos a un periodo de cambios en lo político, financiero, económico, empresarial, cultural. De manera que los próximos años estarán marcados por un reordenamiento de las cosas en materia geográfica, comercial y financiera. Ya lo dijo Jack Ma, visionario de los negocios electrónicos para las PYMEs, “si los bancos no cambian en los próximos diez años, el mundo los va a cambiar”. Y es que la manera tradicional de hacer banca se enfrenta a nuevos esquemas de transacciones financieras a través de la banca 2.0. De hecho, la banca va a cambiar de raíz si se llegan a incorporar -tal como se tiene previsto en esta década- las redes sociales. Nadie lo siente, es toda una revolución silenciosa tan o mas profundaque la que sufrieron todas las entidades financieras en los setenta con la incorporación de la informática.
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Los espacios geográficos en los cuales se desenvolvió por siglos enteros el comercio internacional, empiezan a rediseñarse. El nuevo mapa del movimiento aduanero no se concentra en el Océano Atlántico sino en el Océano Pacífico debido al inmenso poder comercial que agrupa este conjunto de países alrededor del Foro Asia Pacifico APEC. Este selecto club, integrado por "economías" y no por países, así como por "líderes" y no por presidentes, cuenta con 2.800 millones de habitantes (41 por ciento de la población mundial), reúne el 56 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) del planeta y abarca el 45 por ciento del comercio mundial.
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Pocos saben, por ejemplo, que a lo largo de las costas del Pacifico existen solo tres bahías con profundidad de 40 metros. Ellas son San Diego, Bayóvar y Marcona, espacios marítimos ideales para embarque y desembarque de mercancías en buques con capacidad de 300 mil toneladas, es decir, mucho más que los buques de 30 mil toneladas que prestan transporte desde el Canal de Panamá hacia la Unión Europea.
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Por ello más países de América Latina quieren ser socios de este Foro. Se busca que Chile, Peru y México sirvan de puente para que los otros restantes - Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Honduras- puedan consolidar sus lazos de integración y comercio con Asia. De esta manera estará completo el "Arco del Pacífico", formado por las once naciones latinoamericanas bañadas por ese océano.
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Lo que puede pasar, como lo recuerda José Miguel Morales –Presidente del Consejo Consultivo Empresarial del Foro APEC- es que la mercancía de otros países vecinos vengan por transporte terrestre desde Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Bolivia y Chile, aprovechando las ventajas de los puertos peruanos ubicados en bahías estratégicas naturales del continente para exportar sus productos hacia el sudeste asiático. Esta facilidad de entrar al Pacifico, por supuesto, viene aparejado con ingresos enormes para el fisco y da una ventaja competitiva empresarial a nuestro país. De ahí, no hay mucho trecho para pensar en la necesidad de construir trenes para unir costa, sierra y selva, medio de transporte más seguro y con tolerancia “0” en materia de accidentes.
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De manera que hay motivo para la esperanza no sólo por su excelente ubicación geográfica, la potencialidad de nuevos negocios. Contribuyen también a ello su situación económica. Siguiendo a Proinversión, el Peru viene creciendo de manera sostenida desde el año 2001. Su estabilidad monetaria, desarrollo y modernización de la economía, enormes recursos humanos y naturales, son las bases que han atraído más inversiones e incrementado la oferta exportable dentro de un contexto de estabilidad macroeconómica. Y ahora hay que pensar en grande.