jueves, 1 de abril de 2010

EN FOCO: REFORMA DE SALUD EN ESTADOS UNIDOS



REFORMA AYUDARA A MILLONES DE LATINOS SIN ATENCION MEDICA
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Jesus Jimenez Laban
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A pesar de una resistente y dura oposición, se aprobó finalmente la reforma de salud en Estados Unidos. La ley, que amplía la cobertura médica al 95 por ciento de los estadounidenses e impone más exigencias a las aseguradoras, fue sancionada por Barack Obama el martes 23 de Marzo de 2010. Con la aprobación de esta innovación sanitaria, el presidente estadunidense, que prefirió volver su ojos a la política interna y cancelar momentáneamente su agenda de política exterior, dijo que las cosas “se habían puesto por encima de la política y que el país ha respondido a un llamado histórico”.
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Quiérase o no, en la práctica, Obama alcanzó lo que quedó sólo en un sueño en muchos presidentes. Theodore Roosevelt vio en Alemania de fines del siglo XIX que una ley de salud tenía muchos beneficios para la gente. La transcribió y la puso a debate en el legislativo de Estado Unidos, pero no hubo quórum. Franklin Delano Roosevelt, después de la recesión de 1929, le dio un fuerte empujón a esta inciativa pero sin resultado. Nada pudo hacer Truman. Tampoco Kennedy, ni Ford, ni Carter. Reagan y después Clinton no pudieron con la oposición.
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Con este motivo, una valorada y respetada periodista peruana radicada en Estados Unidos hizo una pregunta inteligente, ¿por qué les molesta tanto que todo el mundo tenga el mismo derecho a tener un seguro de salud? Y la respuesta parece ser que los seguros son un poder enorme en Estados Unidos donde hasta ahora no existe un sistema de salud universal. Y no lo digo yo, lo dicen las graficas de Censur Bureau (2008) que estima en un 15.4% de la población sin acceso al seguro de salud, es decir, 46.3 millones de personas. Solo alcanza el Medicare para ancianos y discapacitados y el medicaid para los más pobres. Aun así, 45.000 personas mueren anualmente por carecer de seguro de salud en esta potencia económica.
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Un reporte de la agencia francesa AFP señala que desde el año 2000 se han duplicado las primas de seguros otorgados por los empleadores. Esto significa, en buena cuenta, que una gran cantidad de trabajadores está gastando más de su bolsillo, mientras que los servicios cubiertos disminuyen. Es conocido que los seguros frecuentemente niegan cobertura de condiciones pre existentes como ataques al corazón, cáncer y violencia domestica. Con la reforma recién sancionada queda prohibido hacer esto, algo que beneficiará a nueve millones de latinos. Sin embargo, esta prohibición será implementada dentro seis meses mientras que la obligación de las empresas de ofrecer cobertura médica a sus empleados entrará en vigor recién desde el año 2014.
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Aunque existe una opinión pública muy fuerte en contra, hay que insistir que se trata de una respuesta social a 45 millones de personas sin recibir atención médica, de los cuales 9 millones son latinos. Estados Unidos es un país que gasta mucho en asistencia médica (2.2 billones de dólares), cinco puntos más que Francia y casi el doble que Japón y Reino Unido. El gasto medico per cápita asciende a 7289 dólares anuales, muy por encima del promedio de los países industrializados. Se afirma que con esta ley el país ahorrará 130 mil millones en los próximos 10 años.
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Parece que la reforma ha dividido a los americanos. “Todo esto es una monstruosidad administrativa”, dicen los críticos. La gente teme que esto complique la situación fiscal de Estados Unidos y se convierta en un gigantesco paquete de impuestos. De hecho, los opositores no se muestran contentos con la aprobación de la reforma en el Capitolio. Se dijo en un momento que debería prohibirse que esta ley facilite los abortos con recursos públicos. Bart Stupak, líder del grupo de congresistas reclamaba garantías de que la reforma que no permitiría el uso de fondos federales para la práctica de abortos.
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Y ahora se comenta en 12 estados de Estados Unidos que los fiscales generales preparan un denuncia por inconstitucionalidad de la ley ante el Tribunal Supremo. “La legislación aprobada es un asalto, sin precedentes, contra la Constitución, alega Henry McMaster, fiscal general de Carolina del Sur.
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Los sondeos de opinión indican que esto puede lesionar la aprobación ciudadana del Presidente Obama con miras a las elecciones legislativas de noviembre próximo, pero esto se trata de revertir con una campaña de concientización para vender mejor la reforma a la opinión pública.