domingo, 6 de julio de 2008

Lo que explicaría la subida de precios:


DE LA ESPECULACION A LA MANIPULACION
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Por Jesus Jimenez Laban
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“Los precios suben, suben y suben. Esto es increíble. Todo el mundo estudia el fenómeno pero nadie hace nada”, es lo que deja entrever el poderoso e influyente New York Times respecto de la economía de los Estados Unidos de América.
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En realidad, siempre ha habido especulación, pero no una tan severa como la que están viviendo con los precios de las mercancías millones de estadounidenses. Sólo para mencionar unos casos –además de los otros que he mencionado en artículo aparte- tenemos la especulación de la papa en 1976, de la plata en 1979 y el gas propano en el 2007 que desataron acalorados pleitos judiciales en el empresariado americano. La especulación se hace ahora en los “hedge funds”, las pensiones y las inversiones en banca y las commodities. Y es que el que especula estudia las tendencias del mercado. A veces, compra cuando los precios empiezan a subir y vende cuando están súper altos. Otras, compran cuando los precios están en el suelo y venden cuando tocan techo.
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Con esta lógica, los especuladores se han adueñado de los mercados de futuros. En derecho, hay acuerdos comerciales que se llaman “contratos de futuros” que no son otra cosa que la entrega futura de un producto a precio y volumen prepactados. Y son cientos de billones de dólares que se mueven en este tipo de contratos en el mercado de futuros. Siendo así, en el 2007, durante todo el año, la inversión en conmodities alcanzo los 200 mil millones de dólares. En los primeros cuatro meses de este año 2008, el monto de inversión se ha disparado a 230 millones de dólares.
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Hasta ahora tiene fuerza la teoría de que el hambre, el alto crecimiento en las economías de India y China, afectan la demanda mundial. Además, el clima es muy malo para la agricultura, en medio de políticas comerciales y de etanol que afectarían la oferta. Sin embargo, con estas cifras enormes de especulación parece que más gente empezará a ver en los especuladores como los culpables del precio alto de la gasolina, de los alimentos y de la inestabilidad financiera.
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Aunque ni la ley ni los legisladores han definido lo que es especulación, algunos economistas consideran que es la búsqueda legal de ganancia en el mercado, pero cuando los precios se mueven innecesariamente, pasan al terreno de la extra-legalidad. Entonces la especulación deviene en manipulación que se da cuando un grupo se asocia y se colude de manera secreta con otros para mover los precios hacia arriba o hacia abajo produciendo ganancias ilegales.
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Esto parece decirnos que hay especulación legal y especulación ilegal, es decir, aquella que produce daño colectivo. Sin embargo, ir a los extremos de mover precios para beneficio propio en perjuicio de la gente, linda con la manipulación, según un reciente estudio de la Universidad Misouri. Por tanto, queda claro a la luz de este razonamiento que la especulación es diferente a la manipulación que es aún más perversa en la economía.
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Si bien esta realidad es la de otro país, sus conceptos son válidos y legítimos en el caso del Perú. Creo que la lección aprendida es prevenir y no esperar que las cosas ocurran para corregirlas. Se ha visto que se especula con los alimentos, con el costo del dinero y otros productos de consumo masivo, de lo cual pueden dar cuenta el Ministerio Publico como defensor de la legalidad, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) y el Instituto de defensa de la Libre Competencia y de la Propiedad Intelectual (INDECOPI). Pero es necesario diferenciar quiénes hacen especulación legal, que juega con la sana lógica de la ganancia en el mercado, y quiénes cruzan la frontera legal y pasan a manipulación, que -como hemos visto- están de por medio la asociación ilícita y la colusión para alterar los precios con alta sensibilidad en la población.
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Como en todos los países democráticos, defensores de la economía social de mercado, es el Congreso el que tiene la palabra.