domingo, 1 de julio de 2012

AGENDA 2012-2013: EL GRITO FUERTE DE LA DEMOCRACIA EN PERU


AGENDA 2012-2013: EL GRITO FUERTE DE LA DEMOCRACIA EN PERU

JESUS JIMENEZ LABAN

No hay fórmulas nuevas. No ha nada nuevo bajo el sol. Sólo hay variantes. Ya todo está dicho y hecho. Y la política no es la excepción.

Sólo queda leer la historia para no repetir los errores. Sí, leer la historia para no meter la pata en la agenda 2012-2013 de Perú. 

De manera que si muchos "se están rompiendo el coco" tratando de especular acerca de los contenidos nuevos del mensaje presidencial, lo normal sería no esperar nada espectacular.

El Perú estará conforme si la voluntad política se orienta a equivocarse menos y quitar el pie del acelerador para no caer en el precipicio en el que cayeron otros cuando intentaron expropiar, quitar la propiedad para dársela otro o arruinar la confianza del país, la mina de oro para la entrada de más capitales. 

A veces, en la práctica política es usual etiquetar las cosas. De ahi que se escuche hablar con frecuencia acerca de "la garan transformación", para identificar una posición radical y de la "hoja de ruta", para entender una ubicación más suavizada. O de la metamorfosis, como apunto un diario internacional, del presidente entre ayer y hoy.

Si nos damos cuenta, pareciera que estar entre uno y otro extremo es parte de la naturaleza del país. Siempre el Perú ha estado -o lo vamos a negar- entre ambos extremos, aunque en todas las veces se hayan etiquetado las cosas con otros nombres, pero al final es lo mismo. Por eso, creo que no le hace bien al país imaginaciones paranoicas. De tanto imaginar que el puente se va a caer, ¡se cae!

Dejemos la mala vibra y empecemos a pensar positivo de que se mantendrá el programa económico que servirá eso para atender las urgencias sociales. De esta manera, lo que es posible en los negocios, lo podrá ser también en política: contentar a ricos y pobres, cosa dificil, pero no imposible.

A mi modo de ver, el Perú está caminando muy bien económicamente. Por supuesto, hay mucho por hacer y enderezar algunas cosas, pero en promedio tenemos nota aprobatoria de la crítica local e internacional. 

Lo que hay que corregir hay que hacerlo sin vacilaciones. No se puede contentar a todos. Es bueno para la salud de la economía (pensiones, salud, educación, seguridad, energía infraestructura, saneamiento etc. ), pero hay que conversar mucho entre todos, para "no meter la pata". 

El diálogo debe abrise paso entre la intolerancia y la sordera de algunos líderes, que a lo mejor tienen buenas intenciones, pero pueden terminar dañando ek país con sus actos o maquinaciones.

Si la economía está bien y lo hemos visto, por ejemplo, con el logro enorme del acuerdo comercial con la Unión Europea junto con Colombia, lo que se tiene que hacer es no dejar que las riendas políticas del país se escapen de las manos y los operadores políticos terminen poniendo piedras en el zapato de quienes gobiernan. 

Si esto ocurre, no será culpa del opositor sino del gobernante que deja una ventana o una puerta abierta para el desorden o el caos.

Por eso, los análisis que aparecen con frecuencia en los medios, empiezan a apuntar a la presidencia del Congreso. Pareciera que más interés hay en quién será el nuevo titular del Congreso que el propio mensaje presidencial.

De hecho, para algunos, se ha convertido en una obsesión aquello de quién es el nuevo presidente. Esto resultaría irrelevante si tenemos en cuenta que la agenda legislativa, como observan algunos, se ha distraído en el escándalo del día, en parlamentarios que hacen cola para salir en las pantallas, monopolizar los grandes titulares, cuando ésta debiera centrarse en lo que le da movimiento al país.

Los electores no los han elegido para que sean mediáticos sino para que en silencio hagan las cosas por su region, por su provincia, por sus pueblos sin vedetismo, salvo raras y honrosas excepciones. 

La agenda 2012-2013 está llamada a poner el hombro en dar estabilidad económica al país -para evitar el contagio de las crisis internacionales-, aprobar leyes que den agilidad a los negocios, las entidades públicas para evitar que la administración pública sea un estorbo al desarrollo y expansion de los negocios y la oportunidades de millones de ciudadanos. 

Y, por supuesto, unirse con conciencia y corazón en la lucha contra narcotráfico y la corrupción, cuyo accionar acarrerá consecuencias futuras que espantan a juzgar por el análisis de la situación en la Cumbre Antidrogas de Lima que por cierto tuvo escasa difusión.

Nada más edificante en la hora presente que defender con uñas y dientes la democracia a la luz de la oportunidad que tiene el Perú de velar por la democracia en América Latina. ¿O nos parece poca cosa lo que está pasando en México, en Paraguay, Bolivia o en Venezuela entre otros? 

Y esto significa consenso político interno de cara un mundo globalizado para que no repita la historia negra, hacer retroceder a los aventureros ocultos, a los corruptos que ganan tiempo para que los escarben, a los grupos que increiblemente quieren que el país no avance y para dedicar día y noche todos los esfuerzos al combate de la pobreza, algo que no será posible si nos enfrentamos políticamente y nos agrietamos económicamente.

El foco está por aquí, no por allá, hacia donde van los extraviados. Por consiguiente, no son palabras huecas pronunciar con grito fuerte: ¡¡Democracia, democracia, democracia y respeto al derecho del pueblo!!.