sábado, 3 de julio de 2010

Un Shock de confianza

POR UN PROYECTO DE PAIS DISTINTO

JESUS JIMENEZ LABAN

Decíamos en la reflexión anterior que somos la región más inequitativa del mundo. Que los deprimidos indicadores sociales –en contraste con indicadores económicos sectoriales- son el caldo de cultivo de la violencia y el crimen organizado. Y que una solución técnica para revertir la pobreza es darle capacidad de compra al poblador garantía de viabilidad de las industrias, comercio, manufactura porque gente sin empleo, pobre y desnutrida no constituye ningún imán para la inversión local y extranjera.

Estos contrastes que exhibe América Latina, es decir, un territorio crece mucho más que el otro, es la causante del éxodo de campesinos en su hábitat rural –sierra o selva- hacia la costa. Tras el desencanto en la franja costera, donde hay un gran sector con bolsones de pobreza, toda esta gente se ve empujada -en muchos casos- a la inmigración ilegal.

Tras la crisis financiera internacional –que derrumbó bancos, desinfló burbujas hipotecarias y empobreció a ahorristas- los países del G-20 se han reunido como en una junta de médicos para acordar los remedios más efectivos a un cuerpo económico aun en convalecencia. Aunque antibióticos fuertes –gravación de los mercados bursátiles, impuesto bancarios y freno a la especulación- no son todavía del todo claros, los ojos se centran en el empleo. Saben ellos que gente empleada y, por tanto, con capacidad adquisitiva despejan los nubarrones en el horizonte del paciente.

De alguna forma parece cierto aquello de que “la letra con sangre entra”. Y es que controlar los excesos de los bancos y proteger al ahorrista o consumidor para no afectar los fundamentos de un país es una lección que se ha aprendido con dolor. Pero estamos a medio camino, lo que se busca es recuperar la confianza en los bancos y eso se nota en los flujos de préstamos para empresas y para generar puestos de trabajo.

Lamentablemente, puede haber una recaída en Estados Unidos, en tanto que el cuerpo está débil en la Unión Europea después de enfrentar y combatir virus contagiosos como Grecia, Portugal y España. Y Asia empujada por China - una revaluación del Yuan y algunos puntos de crecimiento- puede ser el balón de oxígeno para un respiro profundo de Perú y de otras partes del mundo, especialmente en manufactura, minería, comercio, vivienda, Industria. Entre otros.

Perú necesita acortar la brecha de la violencia alejándose del cuco del desempleo. Pero antes se necesita un shock de confianza. Manteniendo a raya el déficit fiscal y el endeudamiento irresponsable, tendrá que aplicar una gerencia pública fina para implementar programas de transferencia pública, crear centros de innovación en colegios y universidades, fortalecer la salud y educación y entrar con fuerza al mundo de los microcrédito –siguiendo a Robert Zoellick, Presidente del Banco Mundial- para que los pobres, una vez capacitados y monitoreados- puedan tener acceso al crédito para hacer -vía cadenas productivas – más micro empresa rumbo a la internacionalización.