jueves, 1 de julio de 2010

Lucha contra el tiempo

LEY ARIZONA SIGUE EN ESTUDIO PARA APELAR A TRIBUNALES

JESUS JIMENEZ LABAN

Siendo posible la puesta en vigencia de la SB1070, más conocida como Ley Arizona, no pocos esperan eco al efecto mediático del Presidente Barack Obama en su discurso en la Facultad de Diplomacia de la Universidad Americana en Washington –que ha tocado la música celestial de los migrantes con esperanza, protección y justicia-. Muchos creen que retomar la propuesta bipartidista Schumer-Grahan allanaría el camino para que el Departamento de Justicia gestione legalmente ante los tribunales, el congelamiento de la referida la Ley Arizona por ser inconstitucional, vale decir, los estados no pueden legislar asuntos de migración que competen al gobierno federal. Constitucionalmente, el poder federal prevalece sobre el estatal.

La SB 1070, que entraría en vigencia a fines de Julio, sigue en estudio por el Departamento de Justicia para ver si será apelada en los tribunales. Semanas atrás la secretaria de Estado, Hillary Clinton, lo había dado por hecho, pero después fue desmentida por otros altos funcionarios. El discurso de Obama no dijo nada al respecto mientras todos los reflectores apuntan hacia la reforma migratoria vista como la única vía para que otros estados no traten de optar por legislaciones propias en ausencia de un estándar internacional.

Ted Kennedy y John Mc Cain fallaron en el intento por divisionismos e intereses económicos que conspiraron contra la reforma. Charles Schumer (demócrata) y Lindsey Grahan (republicano)han sido los arquitectos de un acuerdo bicameral, pero luego deserto uno de ellos. Obama resucita la iniciativa con que marchará adelante en la reforma para estas elecciones en las que los ciudadanos votan por la renovación total de la cámara de representantes y un tercio del senado.

Vista como un reflejo de la falta de coordinación a nivel federal, la Ley de Arizona une a sectores políticos, sociales y religiosos que piden a Obama ejerza un mayor liderazgo y convenza a los republicanos a cambiar juntos la legislación migratoria.