martes, 29 de junio de 2010

¿Inocentes o culpables?

LAS ACUSACIONES DE LA FISCALIA EN CASO DE SUPUESTO ESPIONAJE


JESUS JIMENEZLABAN

Las noticias que dan la vuelta al mundo señalan que Estados Unidos ha desarticulado una red de espionaje que se vincula con Rusia, pero esto es sólo la punta del iceberg a juzgar por el fiscal federal estadounidense Michael Farbiarz. El caso ha generado choque de opiniones, pero la denuncia de las autoridades parece estar respaldada por documentos fehacientes, aunque es aun temprano para emitir una opinión.

En la información al parecer levantada en muchos años, los investigadores estadounidenses refieren que los acusados vivían en el mundo suburbano como simples ciudadanos para no despertar sospechas. Incluso, detallan, trabajaban en pareja y tenían hijos en común, según la acusación.

De manera que para las autoridades judiciales todo lo que tenían -coches, vivienda, cuentas bancarias, educación- era destinado a las asignaciones, presumiblemente el cumplimiento de tareas alrededor de los programas nucleares, estar alerta ante cualquier cambio en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y rumores de la Casa Blanca, según los enjundiosos reportes de la prensa internacional.

Rápidamente, sin embargo, un vocero de la Casa Blanca dio a conocer que no se alterarán las relaciones entre las dos potencias, en tanto el Presidente Barack Obama prefirió no hablar tratando el tema con ponderación y prudencia. Casi en simultáneo, el ministerio de RR.EE de Rusia pidió explicaciones y adelantó que las acusaciones son malintencionadas mientras su servicio secreto prefirió no hablar. El gobierno peruano también fue cauto. “Cada uno es responsable de sus actos…No hago ningún comentario hasta conocer mayores detalles”, dijo el Ministro de Defensa, Rafael Rey.

Aun no se conoce cuál será la suerte de los detenidos porque el tribunal se ha negado a dar libertad con fianza, cosa que ha sido calificada de una medida exagerada por parte de uno de los abogados de la parte denunciada.

A los ojos de los analistas –como Andrés Gómez de La Torre- que han revisado las columnas periodísticas de Vicky Pelaez en el diario hispano La Prensa de Nueva York, existiría por parte de ella una posición abiertamente crítica anti establishment contra el gobierno americano, especialmente contra Bush y clara identificación con el presidente de Venezuela Hugo Chávez y la dictadura de los hermanos Castro en Cuba.

De ahí que se ha oído decir aquí en Perú en su defensa que su arresto respondería a una retaliación política (represalia). Sin embargo, siguiendo a los mismos analistas, resulta difícil creer que esto ocurra en un país donde la libertad de expresión es casi sagrada. Ni siquiera en el tremendo terremoto político Watergate, el poder logró interferir en la prensa. Y es que existe “Freedom of Speech” (la libertad de hablar sin censura) una garantía de la Constitución de Estados Unidos que convierte a esta país en uno los más respetuosos de la libertad de expresión, opinión, prensa e información en el mundo.

Amigos y colegas de la periodista Vicky Pelaez destacaron su pionerismo en un nuevo de periodismo de televisión y recordaron que la periodista cuzqueña fue secuestrada por el MRTA aunque otros hablan de un auto secuestro -como recuerda el respetado comentarista peruano Fernando Vivas., asunto en el que la policía nunca dio su informe final. Este hecho habría decidido a la periodista peruana a abandonar el Peru y radicar desde hace casi treinta años en Estados Unidos.

Uno de sus hijos, que se encontraba en casa al momento del allanamiento, reveló que lo que buscaban 30 agentes del FBI eran documentos, computadoras, equipos electrónicos sofisticados. La misma fuente señala que lo que preguntaron los agentes fue sobre procedencia de dinero, viajes al extranjero y equipos sofisticados o sitios ocultos dentro de casa.

Vale recordar que Vicky Pelaez es una acusada, de manera que se espera, después de un largo proceso, la sentencia que determinará si es inocente o culpable. Por ahora, según los principios y garantías de la justicia penal, goza de la presunción de la inocencia.

Este caso recién comienza. La fiscalía de Nueva York afirma que esto es solo la punta del iceberg de la supuesta conspiración rusa. Habrá que ver.