martes, 16 de septiembre de 2008

¿POR QUE NO SE DEJO QUE LA AIG SE DECLARARA EN BANCARROTA?



SIGUEN LAS REPLICAS DEL TERREMOTO FINANCIERO
.
Jesús Jiménez Labán
.

Las réplicas del terremoto financiero en el corazón de Wall Street empujan al gobierno americano a tomar el control mayoritario de las empresas en crisis. Estas son, a juzgar por ex funcionarios de bancos de inversión, nacionalizaciones para evitar una reacción en cadena en el sistema financiero no solo americano sino a nivel global debido a la enorme crisis hipotecaria.
.
La Reserva Federal (FED) aprobó rescatar a la aseguradora American International Group, AIG, siendo el cuarto grupo que recibe la protección estatal después del salvataje de Bear Stearns en Marzo y de Fannie Mae y Freddie Mac, a comienzos de septiembre, dos empresas privadas de préstamos hipotecarios creadas por el Estado, lo cual constituyen la mas grandes operaciones en la historia de la banca estadounidense.
.
La Reserva Federal y el Tesoro se resistieron hasta el final en lanzar un salvavidas, pero agotadas todas las posibilidades privadas de rescate, tuvieron que intervenir. Vale recordar que cuando el prestatario no accede a fondos por otras vías, la FED puede prestar dinero a individuos, asociaciones, corporaciones –no bancos- en casos de inusuales y exigentes circunstancias, algo que está previsto en la ley, particularmente en la Federal Reserve Act.
.
Pero, ¿por qué a Lehman Brothers la dejaron caer y cambiaron de actitud con American International Group, AIG?, una pregunta que hace inteligentemente la prestigiosa e influyente revista Time. Se cree, en realidad, que Lehman Brothers Brothers venía siendo monitoreada desde hace meses, pero la emergencia de la AIG sólo se conoció hace apenas una semana. AIG perdió US$ 10.000 millones en el 2007 y en los primeros seis meses de este año, US$14.700 millones, pero nada hacía sospechar una emergencia.
.
De esta manera, el gobierno toma el control del 79.9% a través de warrants y ejerce poder de veto en el pago de dividendos a los accionistas, incluyendo la facultad de nombrar a un representante en reemplazo del Presidente ejecutivo de la compañía. Esta tabla de salvación le costó al Estado S$ 85.000 millones, dinero que se prevé sea devuelto a la Reserva Federal en dos años a través de venta de activos y operaciones. “A la AIG le va muy bien cuando el monto asegurable es bajo, pero se intoxica cuando son altas las coberturas”, comenta The Wall Street Journal. “El negocio de los seguros genera tanto dinero que tranquilamente pueden pagar en unos años” agrega Time. AIG sigue operando normalmente en seguros de vida, seguros generales y en el negocio de los servicios de aseguramiento de jubilados.
.
Sea como fuere, la decisión fue recibida positivamente por Wall Street tras ver precipitar dramáticamente las acciones de AIG durante el lunes negro del 15 de septiembre. Y es que de haber colapsado AIG, inmediatamente los inversionistas institucionales habrían visto reducir el valor de sus títulos y los pequeños inversionistas, resultar seriamente dañados. Se habría producido una reacción en cadena, comenta Uwe Reinhardt, profesor de economía de la Universidad de Princeton.
.
Sin embargo, a nivel político se critica que se ponga en riesgo el dinero de los contribuyentes por malas inversiones de grupos mientras otras instituciones hacen negocio. La demócrata Nancy Pelosi, House Speaker, dice que la suma del rescate es realmente asombrosa. En la misma medida, lo será para el bolsillo de los contribuyentes, razón por la cual habrá mucho ruido en las audiencias del Congreso. “Solo estamos ajustando las tuercas” “Queremos salvavidas para el mercado”, comenta por su parte Suresh Sundaresan, profesor de economía y finanzas de la universidad de Columbia.
.
Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión más grande de EUA, no tuvo la misma suerte. Fue empujado a la venta y al no encontrar postor se declaro en bancarrota, pero queda claro ahora la Reserva Federal y el Tesoro respaldan la operación de rescate de AIG para proteger a los contribuyentes y evitar una mayor perjuicio económico en el resto del sistema financiero. ¿Tendrán también la misma lógica con Washington Mutual, que también inquieta a los inversionistas, donde se concentra el más grande ahorro de la nación? Habrá que ver.