domingo, 27 de mayo de 2012

EL ARTE COMO ALTERNATIVA DE VIDA Y DE LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA



EL ARTE COMO ALTERNATIVA DE VIDA Y DE LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA

Jesus Jimenez Laban

El famoso cantante colombiano Juanes acaba de presentar el arte como una alternativa de vida. Luego de crear la fundación "Mi Sangre" cancionistas colombiano piensa mover conciencias en los gobiernos y sindicatos para promover la educación pre escolar y con ello atrae a millones de niños, niñas y jóvenes.

"Al igual que yo, muchos jóvenes hoy encuentran en la música o en las expresiones artísticas una opción de vida. Por eso vale la pena apostar e invertir en educación y en arte, porque es nuestra manera de narrarnos, de pensarnos, de resistir a la guerra, y sobre todo, lo más importante, de no olvidar", dice Juanes.

Y no le falta razón. Es a través del arte en general que puede llegar la paz a la escuelas, pese a que es el más relegado en los presupuestos de los gobiernos por la crisis financiera. La original idea ha sido acogida por el Banco Mundial hizo reflexionar a en un programa de televisión a pedagogos y altos funcionarios de organismos financieros que tienen que ver con el tema educativo.

Y es que como decían los griegos, la educación, que empieza antes de leer y escribir, es verdad, belleza y bien.

El tema hace pensar y recordar cosas muy desagradables en nuestra realidad. Cualquier padre de familia en costa, sierra y montaña en el Perú, vive preocupado por la calidad de la educación de sus hijos.


Probablemente, la preocupación aumenta con la repitencia de año de los escolares, un fenómeno exclusivo de Perú y del resto de América Latina. Esto significa que en otros países como Canadá, Estados Unidos, la Unión Europea y el Sudeste asiático no es usual repetir el año académico.  


El problema de niños que repiten el año se ha vuelto endémico en la región y no hay maestros especialista que aborden el problema. A manera de ejemplo, se mencionó en el programa que en Finlandia cuando un alumno se atrasa se pone todo el interés para que se integre a los demás y recupere puntos y no pierda el año.


Para mayor decepción, figuran como problemas no resueltos la alta deserción escolar, el alto nivel de desempleo de jóvenes en América Latina, la violencia juvenil y la tímida penetración de tecnologias de información y comunicación -computadoras, programas e internet- para reducir la brecha digital, el nuevo nombre del analfabetismo del siglo XXI.  


Pálido reflejo de una educación que no promueve la creatividad, el cambio ni la innovación es el hecho de que Corea del Sur logre inscribir 13.500 patentes en el 2011, mientras América Latina sólo alcanza 500 patentes.


Este tremendo escenario, por cierto un tema de interés público, fue descrito en profundidad en el programa "Andres Openheimer presenta" transmitido con acierto por la señal de CNN en español, cuyos puntos principales quisiera seguir compartiendo y comentando con ustedes.


Escuchando y viendo a pedagogos, artistas y funcionarios del Banco Mundial (BM) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se dijo ahí que la misión es enseñar ciencias, matemáticas, comprensión de lectura y nuevas tecnologías. Como hay un déficit terrible en estos campos, los resultados están a la vista: Ninguna universidad de América Latina, incluyendo a Perú, figura entre las 150 mejores universidades del mundo.


Se requiere en ese sentido un hercúleo esfuerzo del Perú para revertir esta situación dentro de una cultura de paz a través de la ciencia, tecnología y el arte.


Como se dijo en el programa, es impostergable la unión de fuerzas -artistas, empresarios, académicos- para presionar a los gobiernos a fin de mejorar la calidad educativa en el nivel, pre-escolar.


A mi modo de ver, la principal conclusion del periodista Andrés Oppenheimer, premio Pulitzer 1987, es ésta: Si queremos construir los cimientos de un país altamente competitivo en el siglo XXI, debemos empezar a preocuparnos por la calidad de la educación. Tan cierto es esto que países tan distintos en sus formas de ver y de construir el mundo como China, Japón, Singapur y Finlandia, tienen una cosa en común, la calidad de la enseñanza.