lunes, 21 de junio de 2010

Qué es lo que viene con Santo

A DÓNDE VA EL NUEVO GOBIERNO DE COLOMBIA

JESUS JIMENEZ LABAN

Los resultados de las elecciones de Colombia son un mandato claro para el nuevo gobierno. El Presidente Juan Manuel Santos, líder del Partido de Unidad Nacional se alzó con una victoria de 69 por ciento, equivalente a 8 millones de votantes, contra su opositor Antanas Mockus, el líder del Partido Verde que no pudo tramontar la marca de 27.5 por ciento de la votación.

A pesar de un ausentismo de más de la mitad del electorado, parece un mandato claro con mayorías en las dos cámaras, la de diputados y senadores, lo cual significa que el pueblo ha preferido dar el respaldo que Santos necesita para gobernar con holgura y sin problemas a fin de dictar las leyes necesarias que sustentarán su administración.

Sin embargo, tiene una gran limitante: la economía. Continuador de las reformas de Álvaro Uribe, en tres grandes sectores la seguridad, las inversiones y las exportaciones, Juan Manuel Santos tendrá que maniobrar de manera rápida y sin tregua con algunos peligros económicos. Según los analistas, Colombia acusa un déficit fiscal, revaluación de su moneda, síntomas típicos de los países en problemas, lo que podría hacer difícil la generación de 2.5 millones de empleos y la reducción de la pobreza en 7 millones de colombianos.

Juan Manuel Santos, que procede de una acaudalada familia, con experiencia periodística –fue subdirector de El Tiempo- y familiarizado con asuntos de gobierno como Presidente de la Fundación “Buen Gobierno, tiene experiencia económica. Durante el gobierno de Andrés Pastrana, fue ministro de Hacienda y de Comercio Exterior, mucho ante que fuera ministro de defensa de Uribe. De manera que lo que se ve venir son acciones para prevenir una crisis y efectos recesivos en un momento en que el diseño de políticas económicas esta en una situación sin salida en Estados Unidos, Europa y Asia, según varias opiniones.

Pese a la abrumadora votación en su favor, el nuevo presidente de Colombia ha hecho un llamado a la unidad nacional, lo cual supone una concertación política con todos los partidos. Antanas Mockus, líder de la nueva oposición ha dicho que mantendrá la independencia, aunque no queda claro por qué un presidente que tiene una enorme mayoría tenga que ajustar su programa político a los dictados de un grupo minoritario. Quien se adecua a quien es la gran pregunta de muchos. En la misma noche de los resultados, el candidato perdedor ha adelantado que presentara argumentos para la transformación. No se entiende que significa eso, pero habrá que esperar.

Para algunos analistas, Santos no es bien visto por su estrategia frente a la guerrilla cuyo accionar traspasó las fronteras de su país. En marzo de 2008 durante la “Operación Fénix” de la cual Santos fue artífice, murió el número dos de las FARC Raul Reyes luego de un bombardeo del Ejército de Colombia en un campamento guerrilleros en territorio ecuatoriano. A mediados de ese mismo año, dirigió la “Operación Jaque” con que liberó a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.

Santos ha expresado su voluntad de trabajar de la mano con países vecinos en una agenda conjunta de cooperación entre naciones. Por ello resulta clave el nombramiento de su ministro de relaciones exteriores porque tendrá que hilar fino respecto de sus vecinos de Ecuador y Venezuela. El primero que tiene una orden de captura contra el presidente electo, en tanto que el segundo navega en difíciles relaciones comerciales.

Es cierto que Santos seguirá la política de Alvaro Uribe -que se retira con 70 por ciento de aprobación después de 8 años de gobierno. Sin embargo, el estilo de gobierno cambiará, como es usual en el poder. Hay quienes piensan que sus ministros dejaran de ser sus viceministros como eran durante la anterior administración. Conociendo su personalidad y carácter, será difícil para Uribe controlar su exposición pública. Algunos politólogos le recomiendan no aparecer en los medios y asumir un papel de asesor detrás del escenario.

Sea como fuere, este resultado electoral proyecta a Colombia como un país posible, viable y estable con seguridad democrática. Un país que gana un atractivo internacional como plaza preferida donde invertir, donde estudiar y donde vivir. Pero al mismo tiempo, un país que no duerme ante las guerrillas y una ola de secuestros y violencia y este periodo –ha dicho Santos- será “una contundente lucha contra las guerrillas y narcotraficantes”.