lunes, 12 de noviembre de 2012

NACE INDUSTRIA DE AVIACION EN PERU


NACE INDUSTRIA DE AVIACION EN PERU 

JESUS JIMENEZ LABAN

Con construcción de aviones de instrucción, el Perú inicia el despegue de su industria aeronáutica. Esto significa, en buena cuenta, que Perú tendrá capacidad de producir aviones en su mismo territorio 
(ver contrato). 

Y no sólo esto. Es posible que en el futuro el Perú pueda fabricar aviones "de mayor envergadura para cubrir el mercado latinoamericano". 

Volviendo al presente, ¿quién le transfiere la tecnología para los efectos de estos aviones de instrucción? Corea aparece como esencial en este proceso, según la agencia oficial Andina. 

La fuente oficial señala "El KT-1P es un avión capaz de alcanzar hasta 574 kilómetros por hora y con un alcance de vuelo de hasta 1,3 mil kilómetros. Es una versión de avión de entrenamiento y combate, dotado de radar y cinco puntos de suspensión para misiles dirigidos y no dirigidos"

Los componentes de estas naves vienen del extranjero, pero también algunas partes se van a fabricar en instalaciones propias, según la agencia Andina.

Habrá reemplazo de aviones -los Tucano de origen brasilero por aviones de entrenamiento KT-1P- en virtud de un contrato gobierno a gobierno suscrito esta semana, según detalla la misma fuente. 

Esto quiere decir que será conjunta la fabricación de 16 aviones -de un total de 20 que adquirirá Perú- tanto en Lima como en Pisco por un valor de US$ 208 millones. 

Según la fuente oficial, esta nueva actividad -la facilidad de poder construir aviones en Perú- algunas de cuyas partes será provistas por la industria peruana- impulsará la metalmecánica.

El Servicio de Mantenimiento de la FAP (SEMAN) servirá para fabricar las unidades. "Eso significa transferencia tecnológica", comenta el viceministro de Recursos para la Defensa, Jakke Valakivi.

La misma fuente señala que para elección de estas naves se tuvo en cuenta diferentes alternativas a nivel global. La conveniencia de este tipo de aviones fue evaluada técnica, operativa y financieramente por la FAP. Ello "se ajustaba a sus necesidades de recuperar la capacidad de instrucción básica que necesita y el complemento tecnológico que acompaña al mismo, que es un valor agregado”, dijo Valakivi.