domingo, 29 de abril de 2012

TRABAJO, CAPITAL Y BALANCE SOCIAL


1° DE MAYO Y EL BALANCE SOCIAL: LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS ARQUITECTOS ES HOY LA PIEDRA ANGULAR

Jesus Jimenez Laban


En la casuística laboral me acuerdo nítidamente de tres fotografías que nunca fueron tomadas por reporteros. Hacer trabajar y llorar a un obrero sin pago de su salario o negarle o escamotearle sus benefic...ios sociales. Botar muerto en la vía expresa a un ser humano para simular atropello a un humilde pescador artesanal -tal como fue denunciado- que cayó de cerebro en un accidente laboral en un buque de pesca. O, tal vez, el disimulo del hambre de un técnico-sonidista comiendo al mediodía un plátano en los exteriores de un canal de televisión en crisis.

No sé cómo empezar esto. Será, quizás, la frondosidad del tema laboral -que tratadistas comentan soto voce y el hecho de que todo parece inclinado hacia un lado-, lo que hace difícil cuajar o aterrizar en una idea principal. Quizás me de luces el extinto ilustre profesor Raul Ferrero Rebagliatti que en su estudio constitucional "Malestar en las relaciones laborales" analizaba cinco causas. 1.- Bajo nivel de vida de la mayoría (unos ganaron gracias a la escasa remuneración de otros) 2.- Empobrecimiento general derivado de la inflación (El valor fugaz de la moneda que cae tan luego hay reajuste salarial -etapa superada en Perú aunque esto es cíclico-) 3.- Agitacion sindical tendenciosa (agitacion importada por agitadores profesionales ideologizados) 4. Pasividad estatal y ausencia de planes (un estado incapaz de planificar el desarrollo) 5.-Espiritu de codicia (No se entiende que la economia debe estar al servicio del hombre y no al revés).

¡Qué análisis tan completo! Muerto ya el insigne profesor, ¿se ha avanzado en algo? Creo que hay una evolución lenta desde el articulo 22 hasta el artículo 29 de la Constitución Política del Perú (1993), pasando por el trabajo como deber y derecho, la protección del niño, la remuneración y la jornada, la proteccion legal, la sindicación y el acceso a la propiedad. Y fuera de tales artículos la jubilación y el trabajo decente, según el mandato de la Organización Internacional de Trabajo (OIT)

En medio de todo esto, empieza a entenderse una cosa clara: los trabajadores son el activo más valioso de una empresa. Y es que, como se ha dicho,el mundo se mueve también por la suma de los pequeños empujones de cada trabajador honesto.

Con motivo del 1° de Mayo, día mundial del trabajador, quisiera graficar su trascendencia como generador de riqueza, fundiendo su misión en una cita bíblica: "la piedra que desecharon los arquitectos es hoy la piedra angular".

De hecho, de la riqueza que genera el trabajador, la empresa crece, se pagan nuestras vacaciones, se distribuyen dividendos y las acciones suben de precio. Del trabajador depende que la empresa se hunda o vaya para arriba.

Hace miles de años Aristóteles, que miraba con simpatia la esclavitud, decía que el subordinado (el esclavo) es la extension del cuerpo del amo. "Es la parte animada y separada de su cuerpo". (OP.CIT, Capitulo VI) La empresa moderna, del siglo XXI, no sólo atesora ganancia para llenar el bolsillo del propietario o de su staff, cosa que es legítima.

La empresa de avanzada sabe también que para vencer en una competencia global fero debe otorgar la máxima libertad al trabajador. Esto supone preocuparse por su educación, por la calidad de vida de su familia y por la prosperidad de sus hijos.

El trabajador no es más un esclavo o un robot con cifras frías de rendimiento en cada ejercicio fiscal. A más educación, más libertad para crear, aportar y construir en nombre de ese milagro diario que se llama empresa.

Creo que ha cerrado su ciclo el tiempo en que el obrero y empleado "amarraba el macho" por temor a que lo boten una vez acabada la obra como lo describía alguna vez Taylor. Dueños, directivos, administradores y trabajadores tienen una visión compartida.

Este debe ser un tiempo en que el empresario no es enemigo para el trabajador ni el trabajador es una cosa deschable para le empresario. Si no miremos lo estrictas que son las negociaciones de los tratados de libre comercio en lo que se refiere al capítulo laboral. El trabajador tiene derecho a un trabajo decente con buen sueldo, vacaciones, fondo de jubilacion, preservación de la salud y seguros contra accidentes. Y ya no se ve como un costo sino como una inversión.

Sería una torpeza o desatino en el mejor de los casos deshacerse del personal cuando éste cuesta años de reclutamiento, capacitación y desarrollo de habilidades. Si no fuera así, ¿cómo se podría alcanzar la competividad de una empresa? ¿O cuando se alcanzaría la excelencia, ese resultado de la experiencia y el conocimiento continuos? Decía Henry Ford, "Hay una regla para los industriales que es: haz los productos de la mejor calidad posible al menor costo posible, pagando los sueldos más altos posibles".

Y es que el mejor trabajo no es un acto de fuerza sino de perseverancia. Así lo entendió Thomas Jefferson- " Yo creo bastante en la suerte. Y he constatado que, cuanto más duro trabaje, más suerte tengo".

No podemos pensar como Aristóteles en su tiempo. Esta es otra era de la libertad, la era de la gestión del conocimiento, de la economía del conocimiento y el boom de las ideas que funcionan, la nueva riqueza de las naciones, como diría Alvin Toefler.

Gana la batalla el que cree poder hacerlo (un acto de fe) y el que tiene el poder del conocimiento (las armas ofensivas y defensivas son las ideas). Y este acto de fe y de poder, se comprueba, por ejemplo, en el liderazgo creativo de los trabajadores de Apple. Ahí los recursos humanos son gestionados con la misma atención y el mismo rigor que los recursos financieros. Tras la partida de Steve Jobs son ellos los que siguen creando y la empresa trasciende más allá de su fundador. Incluso, el liderazgo clásico de dar órdenes ha cedido su paso al liderazgo solidario que pregunta: ¿qué es lo que estás haciendo? ¿En qué te puedo ayudar?

Los empresarios que viven y vienen de países avanzados saben perfectamente bien esto. Y...¿qué saben? Que hay que cuidar y proteger al trabajador como la gallina de los huevos de oro. El recurso humano no es el hombre sustituible en una maquinaria de producción sino el indispensable para lograr el éxito de una organización.

Quiérase o no, hoy la empresa mira hacia afuera con la responsabilidad social siendo más humana en términos responsablemente económicos, sociales y ambientales en la favor de las comunidades. Y hace que la gente sienta bienestar social, término de dificil definición. Habrá bienestar para aquel que tiene casa propia, carro del año, pinturas famosas en sus paredes, pero tambien lo habrá para la madre soltera que logra techo seguro, comida para sus hijos y dinero para el micro. Habrá bienestar también cuando el estado asegura salud, casa, empleo y jubilación digna. Bienestar, no importa que nivel o estado tenga la persona, es satifacion de necesidades, es en una palabra calidad de vida.

La importancia del derecho a bienestar reactualiza lo que dijo alguna vez Lope de Vega "Ni el Rey comería...si el labrador no labrase".

En una economía solidaria el recurso humano es tan importante como la ampliación de mercados, lanzamiento de nuevos productos, maximización de rendimientos en inversiones, mejoramiento de procesos, cambios de estilos gerenciales, optimizacion de recursos, reducción de costos, replanteamiento de procedimientos etc.

¿Por qué no pueden estos empresarios de avanzada hacer aquí lo que hacen allá? Quiérase o no, la empresa mira hacia adentro con el balance social. Es la hora de dar calidad de vida y de no decir "la vida no vale nada". En un momento en que asistimos a un reacomodo de fuerzas, es decir, el comunismo se derrumbó en sus propias contradicciones y el capitalismo se mira solitario en el espejo, no cabe duda que están en camino -si es que no han llegado ya- el reconocimiento y la acción en favor de la dignidad del trabajador, el reconocimiento de su cerebro, de su talento y de sus brazos laboriosos en nombre de sus familias, de sus propios hijos y de un futuro mejor.

Manos callosas, manos honrosas. El trabajo transforma el talento en genio. Y para despedirme quisiera repetir el pasaje pastoral del día: "la piedra que desecharon los arquitectos es hoy la piendra angular". Es el trabajo el que mueve el mundo y el trabajador su principal protagonista Feliz Día del Trabajo!!!  Así sea.