martes, 4 de noviembre de 2008

LA FUERZA DEL PERU

UNA MIRADA ESTRATEGICA HACIA LA MICRO Y PEQUEÑAS EMPRESAS
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Jesús Jiménez Labán - www.euaperu.com
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Las ninguneamos, creemos que no tienen categoría, pensamos que no son importantes. ¡Cuidado! Estamos hablando de la Fuerza del Perú más importante que mueven el 45 por ciento del PBI, generan el 98 por ciento del empleo y son más de 2.5 millones en todo el Perú. ¿A quienes me estoy refiriendo? ¿Lo adivinaron? Sin duda, me refiero a la Pequeñas y microempresas que tienen un futuro enorme si sus dirigentes las proveen de educación en ventas internacionales, administración, contabilidad, mercadeo y tecnologías de información. Este debe ser el primer paquete que cualquier dirigente visionario y emprendedor debería implementar para los pequeños negocios.
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Las Pymes, que administran empresarios del pueblo, tienen también sus puntos flacos. La informalidad es atroz, la liquidez es escasísima y la grabación tributaria es asfixiante. Esto es lo que ha querido aliviar la nueva Ley de Pymes, pero el reglamento –corregido y alterado a última hora- pone de rodillas a los micro y pequeños empresarios porque los priva de las herramientas para formalizarse, no tiene factoring como blindaje para aguantar el pago del IGV y siguen atenazados por un elevado IGV de 19%, las retracciones tributarias y el impuesto a las transacciones financieras.
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Esto no puede seguir así. Se requiere con urgencia hablar con la nueva Ministra Conterno para que modifique el reglamento y les devuelva el oxigeno a las micro y pequeñas empresas y que la política tributaria contemple la situación de insolvencia de muchos pequeños negocios y su escaso margen de rentabilidad por la feroz competencia en los precios de sus productos y servicios.
Yo, sinceramente, no entiendo cómo un sector tan importante para el desarrollo del país y para generación de empleo de millones de jóvenes, puede estar tan olvidado y descuidado. Algo de esto se nota en el trato despectivo que dan algunos bancos a la hora de hacer cola en las ventanillas cuando un pequeño empresario recibe el ticket “S” que significa “espere más que los otros” porque hay todavía favoritismo o exclusión, aunque parezca un contrasentido en estos tiempos de globalización y de economía del conocimiento.
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La pequeña empresa se queja por las tasas de interés de 140 por ciento anual y el aprovechamiento que hacen algunas ONGs que compran dinero barato y venden muy caro. “Con un este inmenso ejército de pequeños empresarios podremos crear el banco “El Triunfo” para reducir drásticamente el costo del financiamiento”, anuncia Rómulo Fernández, líder de Compymep equivalente de la Confiep en pequeña empresa porque apunta también a ser el gremio de gremios en pymes.
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De lo que se trata más bien es de promover el sector –función del estado- y de articularlo dentro de la asociatividad, modernidad tecnológica y mundialización de los negocios. Necesita visitar show rooms, ferias, para conocer lo que compra el empresario grande, un encuentro informático entre pequeños y grandes empresarios y hablar en un mismo nivel con los operadores del comercio exterior en el gobierno, la diplomacia y las empresas internacionales interesadas en invertir en el Perú comprar productos y servicios peruanos.
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En materia de negocios no se puede reaccionar emocionalmente. Se requiere planificar, pensar, madurar cada decisión de mercado, de manera que van por buen camino quienes buscar certificaciones locales e internacionales para sus productos de exportación, planear abrir centros comerciales peruanos (Peruvian Malls) en Florida, Georgia, Nueva York, California y Chicago donde hay gran cantidad de peruanos. Fernan, Decano del Colegio de Ingenieros de Lima cree que se necesita malls en todos los estados de Estados Unidos porque hay peruanos en todos ellos.
Es urgente también invitar a delegaciones de inversionistas para que vean el potencial de volumen de las empresas en sus propios campos de acción, tales como ciudades industriales (Ancón con mas 800 ha), parques industriales (Villa el Salvador y la Selva), parques electrónicos (Malvinas) y talles unidos en cadenas productivas en Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, San Martin, Ancash, Huancavelica, Arequipa, Madre de Dios, Cuzco y Puno. “El día que la gente tome conciencia de la importancia de la pequeña empresa, ese día empezara un nuevo amanecer en el Perú”, dice el ex ministro de producción Rafael Rey
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Si queremos resultados antes de que el río nos llegue al cuello, el Estado tiene que acomodarse a los tiempos. No puede ser que cada ministerio e institución –Vivienda, Salud, Agricultura, Mujer, Trabajo, Producción, Essalud etc.- tenga un gremio de Pymes. Tampoco es práctico que la realidad se vea dominada por un legalismo y una frondosidad legal que hace difícil la aplicación de las normas. Junto con los incentivos tributarios, se requiere un texto único ordenado que compendie todas las leyes y, por supuesto, un vice ministerio de pymes no en el ministerio de trabajo –que tiene un rol fiscalizador- sino en el Ministerio de Producción, que es el espacio promotor de las micro pequeñas y medianas empresas. El tiempo vuela, la recesión mundial y el efecto retardado de la crisis financiera global pueden golpearnos, de manera que todo esto no es agenda ejecutiva para mañana, es para ayer.