sábado, 18 de agosto de 2007

MUCHOS AUN BAJO LOS ESCOMBROS

Es, ciertamente, una tragedia recorrer las calles Pisco. Un ataud en hombros de sus familiares por una esquina, otro en el ingreso al cementerio y muchos otros en el camposanto de las colinas, donde mayoritariamente descansan los restos de anónimos ciudadanos de Pisco